La construcción del nuevo Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) en Barahona ha generado opiniones divididas entre los líderes comunitarios y las autoridades locales. El proyecto, anunciado por el Gobierno, ocupará 68,000 metros cuadrados y requerirá una inversión de RD$1,000 millones.

Dirigentes comunitarios, como Eimel Antonio Reyes de León, cuestionan el procedimiento de construcción y la falta de consulta comunitaria sobre el impacto ambiental y social del centro. Proponen que los terrenos se utilicen para un centro de formación tecnológica, argumentando que la comunidad tiene otras necesidades prioritarias.

Por otro lado, el director de la Junta Municipal de Canoa, José Pérez, asegura que la mayoría de la población apoya el proyecto, destacando los beneficios económicos y de seguridad que traerá a la zona. La obra es parte de la reforma penitenciaria en la provincia y busca modernizar las condiciones carcelarias.