El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha declarado una emergencia económica para enfrentar las consecuencias del terremoto de magnitud 7.4 que ha afectado gravemente a varias regiones del país. Las zonas más afectadas incluyen Chocó, Risaralda, Caldas, Quindío y Valle del Cauca, donde se reportan 265 fallecidos, 496 desaparecidos y 25,872 familias afectadas.
La declaración de emergencia permitirá al gobierno decretar impuestos y modificar el presupuesto sin la necesidad de pasar por el Congreso. Además, se ha anunciado la creación de un fondo con aportes nacionales e internacionales para la reconstrucción de infraestructura crítica, como hospitales y aeropuertos.
El presidente también ha prometido subsidios para el arrendamiento y el pago de servicios públicos para los afectados. Esta medida se toma en un contexto de crisis fiscal, con un alto nivel de endeudamiento y un presupuesto desfinanciado, según el mandatario.




