La República Dominicana se ha convertido en un nuevo escenario de la disputa tecnológica entre Estados Unidos y China. Durante el fin de semana, las embajadas de ambos países intercambiaron declaraciones públicas sobre la seguridad de las tecnologías chinas en la región, con Estados Unidos advirtiendo sobre riesgos de espionaje y China rechazando estas acusaciones.

La controversia se inició cuando la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo publicó una advertencia sobre empresas tecnológicas chinas como Huawei y ZTE, alegando que estas podrían estar sujetas a los intereses del gobierno chino. En respuesta, el embajador chino en República Dominicana, Chen Luning, calificó las acusaciones como infundadas y defendió la legalidad de las operaciones de las empresas chinas en América Latina.

El intercambio de declaraciones ha colocado a la República Dominicana en medio de una competencia estratégica entre Washington y Beijing por el control de las redes de telecomunicaciones y otras tecnologías sensibles. Hasta el momento, el gobierno dominicano no ha emitido una posición oficial sobre este asunto.