La empresa Barrick Pueblo Viejo ha invertido aproximadamente US$75 millones en la recuperación de los pasivos ambientales heredados de la antigua Rosario Dominicana. Según Elí Bobadilla, gerente interino de Medio Ambiente de Barrick, la rehabilitación ambiental es un componente esencial de la operación minera y se realiza de manera progresiva.

Antes de iniciar la extracción de oro, Barrick ya había diseñado un plan de cierre para las infraestructuras mineras. Este plan de cierre concurrente permite avanzar en la rehabilitación de áreas no utilizadas mientras continúa la operación minera.

Las labores incluyen la recuperación de terrenos y la colocación de cobertura vegetal, involucrando a las comunidades cercanas mediante empresas comunitarias. La inversión también se ha destinado al mejoramiento de la calidad del agua y la recuperación de áreas afectadas por operaciones mineras anteriores.

El manejo del recurso hídrico es otro aspecto destacado, buscando devolver al entorno más agua de la que se utiliza en las actividades industriales. Barrick mantiene una cuenta para garantizar los recursos necesarios para el cierre definitivo de la mina, con supervisión del Estado dominicano.