Las mujeres en República Dominicana enfrentan un aumento del peligro tras denunciar violencia de género. Muchas víctimas se ven obligadas a cambiar de casa, trabajo y rutinas para protegerse, mientras los agresores continúan con relativa libertad. Especialistas destacan la necesidad de medidas más efectivas que las órdenes judiciales para garantizar la seguridad de las víctimas.

Macier Guerra Valenzuela, abogada y comunicadora, relata cómo su vida cambió tras denunciar a su expareja por violencia. A pesar de obtener una orden de alejamiento, su temor se intensificó tras el asesinato de su prima, presuntamente a manos de su expareja. Esta situación refleja la realidad de muchas mujeres que viven con miedo constante.

El psicólogo social Jhoan Almonte Mateo y el investigador Oom Blanco subrayan el impacto psicológico del miedo en las víctimas, que enfrentan problemas de sueño, agotamiento y pérdida de identidad. La separación es un momento de alto riesgo, y las órdenes de alejamiento no son suficientes sin vigilancia y apoyo institucional.

Las estadísticas del Ministerio Público revelan un alto número de denuncias por violencia de género, intrafamiliar y delitos sexuales, con un aumento en los feminicidios. La falta de seguimiento efectivo y apoyo a las víctimas son señalados como debilidades del sistema de protección. La procuradora fiscal Belkis Rodríguez y el Ministerio de la Mujer trabajan en mejorar la atención y seguridad para las víctimas, aunque enfrentan limitaciones de personal y recursos.