Las estadísticas oficiales de homicidios en las provincias de República Dominicana revelan un comportamiento desigual en el territorio nacional. Mientras algunas provincias mantienen niveles bajos, otras experimentan aumentos significativos que requieren atención urgente. De enero a agosto de 2026, Elías Piña registra una tasa de 23.94 homicidios por cada 100,000 habitantes, seguido por Bahoruco con 12.99 y Dajabón con 12.33.

Monte Plata, que en abril tenía una tasa de 3.27, ha aumentado a 11.10 en agosto, mientras que Bahoruco comenzó el año en cero y ahora alcanza 12.99. Estas variaciones obligan a replantear las políticas públicas de seguridad, que no pueden basarse únicamente en promedios nacionales. Es necesario identificar las causas del aumento de homicidios y diseñar intervenciones específicas para cada provincia.

La planificación estratégica es crucial para anticiparse a las tendencias ascendentes en homicidios. A pesar de años de reformas policiales y asesoramiento internacional, la falta de una estrategia territorial clara sigue siendo un problema. Se requiere una política pública de seguridad ciudadana que incluya mapas de riesgo actualizados y metas específicas por provincia.