El reciente acuerdo entre la administración de Donald Trump y el gobierno interino de Delcy Rodríguez ha sido calificado como un "acuerdo histórico" en el ámbito petrolero. Este convenio abarca el desarrollo de 17 campos petroleros en la faja del Orinoco y la región del lago de Maracaibo, con reservas probadas de más de 65,000 millones de barriles.

Estados Unidos adquirirá una participación del 35% en North American Blue Energy Partners, que operará estos campos, garantizando acceso al 20% de la producción al costo. El acuerdo promete atraer más de 100,000 millones de dólares en inversiones y aumentar la producción diaria a 1.5 millones de barriles, generando significativos ingresos fiscales para Venezuela.

El convenio también representa un cambio político significativo, ya que antiguos colaboradores de Nicolás Maduro han cedido parte de los recursos petroleros a Estados Unidos. Mientras Delcy Rodríguez lo presenta como un paso hacia la reconstrucción económica, Trump lo considera una victoria estratégica para asegurar el suministro energético estadounidense.