El reciente acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela promete generar más de 209,000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano. Este pacto, anunciado como "histórico" por ambas naciones, permitirá a empresas estadounidenses explotar más del 20% de las reservas de crudo de Venezuela.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha señalado que el acuerdo implicará el desarrollo de 17 campos estratégicos y una inversión superior a los 100,000 millones de dólares. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha destacado que el acuerdo no tendrá costo para los contribuyentes estadounidenses y podría reducir los precios de la gasolina.

El acuerdo también incluye la flexibilización de ciertas sanciones impuestas a Venezuela, permitiendo a entidades estadounidenses participar en la compra y venta de crudo venezolano. Esta medida ha sido vista como un paso hacia la apertura del sector petrolero venezolano al capital extranjero, tras reformas en la Ley Orgánica de Hidrocarburos del país sudamericano.