En la villa de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, miles de atletas y deportistas disfrutan de diversas actividades, como ir a la barbería o al cine. Los controles de seguridad, similares a los de un aeropuerto, son constantes para los alojados en los 1,200 apartamentos del complejo.

El recinto cuenta con gimnasio, cafeterías y un comedor con capacidad para 2,300 personas. Además, ofrece servicios como un supermercado, área de juegos, policlínica, cine y lavandería para los 5,800 deportistas presentes.

El transporte hacia los lugares de entrenamiento es facilitado por autobuses del Ministerio de Educación dominicano. A pesar de las altas temperaturas, el desarrollo de los eventos avanza bien, según el presidente de la Federación Venezolana de Boliche.

Carolina Mejía, alcaldesa de Santo Domingo y miembro del Comité Organizador, destacó que la alimentación y otros aspectos funcionan según lo planificado. Las banderas de los 37 países participantes adornan las edificaciones, mientras los balcones se utilizan para secar la ropa deportiva.