El verano, con sus vacaciones y actividades al aire libre, trae cambios en las rutinas y hábitos alimenticios de los niños. Durante esta época, aumenta el consumo de helados y bebidas azucaradas, y los horarios de cepillado dental pueden volverse más flexibles, afectando la higiene bucal.

Sharlene Camilo, especialista en ortodoncia y estética dental, destaca la importancia de aprovechar el verano para revisar la salud oral de los niños. Problemas como caries, inflamación de encías y traumatismos dentales son frecuentes y pueden prevenirse con evaluaciones oportunas.

Camilo recomienda mantener el cepillado matutino y nocturno como momentos innegociables, especialmente el nocturno, debido a la disminución del flujo de saliva durante el sueño. Subraya que los hábitos saludables deben mantenerse todo el año, independientemente de si hay clases o no.

Las vacaciones ofrecen una oportunidad para realizar evaluaciones dentales preventivas, permitiendo identificar problemas como caries iniciales o alteraciones en la mordida antes de que se agraven.