Irán experimenta una pausa en el conflicto con Estados Unidos después de que el gobierno de Donald Trump suspendiera los ataques por segundo día consecutivo. Esta decisión sigue a casi dos semanas de bombardeos contra infraestructuras iraníes. La Casa Blanca no ha dado una razón oficial para la suspensión, aunque se especula que busca dar espacio a las conversaciones diplomáticas impulsadas por funcionarios omaníes en Teherán.
El portavoz del ejército iraní, Mohammad Akraminia, anunció que sus tropas se abstendrían de realizar ataques. Mientras tanto, el diálogo entre Estados Unidos e Irán continúa, centrándose en la gestión del tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz. Este corredor es crucial para el comercio mundial, y su bloqueo podría agravar las tensiones económicas globales.
El ataque de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, contra petroleros sauditas ha contribuido al aumento del precio del petróleo. Este factor económico es uno de los motivos que lleva a Trump a considerar una salida negociada al conflicto. La preocupación por el agotamiento de las reservas de municiones y las repercusiones económicas también influyen en la decisión de pausar los ataques.




