La Administración del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado a la Corte Suprema que permita reanudar la construcción del muro fronterizo en una zona remota de Texas, que incluye el parque nacional Big Bend. El Departamento de Justicia pidió levantar la orden judicial que impide la construcción de una barrera en un tramo de 800 kilómetros de la frontera con México.
El proyecto, valorado en 1.700 millones de dólares, contempla la construcción de carreteras, cámaras, sensores y barreras para vehículos. Las organizaciones conservacionistas han demandado a la Administración, alegando violaciones constitucionales al eximir las obras del cumplimiento de leyes medioambientales.
La construcción del muro es una de las prioridades de la política migratoria de Trump, quien ha enfatizado la necesidad de reforzar la seguridad fronteriza para combatir la inmigración ilegal y el narcotráfico.




