El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó la conmemoración del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 para reafirmar la postura de su Administración contra Irán. Durante una ceremonia en el Pentágono, Trump prometió que la República Islámica nunca obtendrá un arma nuclear, calificando a Irán como el principal patrocinador del terrorismo mundial.

Trump, quien nació en Nueva York, decidió participar en el homenaje en el Departamento de Defensa en lugar de la Zona Cero de Manhattan, donde se encontraban otros líderes políticos. En su discurso, recordó el impacto de los ataques de Al Qaeda y la respuesta de Estados Unidos, subrayando el compromiso de no olvidar y luchar por la victoria.

La guerra contra Irán, que lleva más de seis meses, aún no ha logrado su objetivo de derrocar al régimen iraní y podría afectar políticamente a los republicanos en las próximas elecciones legislativas. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también defendió las acciones contra Irán, destacando el aumento de la presión económica sobre el país persa.