El Gobierno de Nepal ha declarado zona de desastre tras las devastadoras inundaciones que han dejado al menos 98 muertos y cientos de desaparecidos. Las lluvias torrenciales afectaron principalmente al distrito de Rasuwa, donde el río Bhote Koshi se desbordó, arrasando con viviendas y puentes.
Las autoridades nepalíes han movilizado recursos para las labores de búsqueda y rescate, mientras investigan las causas de la crecida repentina. Se sospecha que un terremoto en la región tibetana pudo haber causado un deslizamiento de tierra, bloqueando temporalmente el cauce del río.
El Ejército nepalí ha rescatado a 114 personas y continúa buscando a los desaparecidos. En el lado tibetano, las autoridades chinas reportan tres muertos y 265 desaparecidos. La situación ha generado preocupación por los turistas que se encontraban en las zonas afectadas.
El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, ha asegurado que el Estado utilizará todos sus recursos para atender la emergencia. Las inundaciones y deslizamientos de tierra son comunes en Nepal durante la temporada del monzón, y el cambio climático podría estar intensificando estos fenómenos.




