Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió la isla de Flores en Indonesia, dejando al menos 51 muertos y miles de personas evacuadas. El sismo, que ocurrió el sábado por la mañana, fue seguido de 341 réplicas, según informó la Agencia Nacional de Gestión de Desastres.
Cerca de 5,000 personas abandonaron sus hogares debido al desastre, mientras que muchas regiones permanecen sin electricidad ni telecomunicaciones. El Gobierno de Nusa Tenggara Oriental prepara un decreto para declarar la región en estado de emergencia por 14 días.
El terremoto causó graves daños a 914 viviendas y afectó a decenas de edificios públicos, incluyendo instalaciones educativas y centros sanitarios. La Cruz Roja y la Media Luna Roja están organizando asistencia para los desplazados, mientras que la Unión Europea ofreció apoyo con sus satélites de observación terrestre.
Indonesia, ubicada en el "Cinturón de Fuego" del Pacífico, es propensa a una intensa actividad sísmica. En 2004, un terremoto en Sumatra provocó un tsunami que dejó 170,000 muertos en el país.




