Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia este lunes, representando uno de los primeros grandes desafíos para el nuevo Gobierno, que lleva apenas tres días en funciones. La emergencia ha obligado a la administración a reorganizar sus prioridades para atender a los damnificados y garantizar la seguridad en las zonas afectadas.

El presidente colombiano ha asumido la coordinación de la respuesta ante el desastre, mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños. Este suceso ha reavivado el debate sobre la capacidad de los gobiernos para responder a situaciones extraordinarias.

La situación tiene una coincidencia particular para República Dominicana, ya que el presidente Luis Abinader estuvo en Colombia para la juramentación del nuevo mandatario. En la historia dominicana, catástrofes naturales también han puesto a prueba a gobiernos recién instalados, como el ciclón San Zenón en 1930 y la pandemia de COVID-19.