El 11 de septiembre de 2001, el mundo fue testigo de un evento que transformó la cobertura informativa. La televisión transmitió en directo la tragedia de los ataques al World Trade Center en Nueva York, convirtiéndose en el principal medio de información ante la limitada infraestructura de internet de la época.
En la República Dominicana, la redacción de Diario Libre siguió los acontecimientos a través de una conexión con CNN. La cobertura en tiempo real permitió a periodistas y público ser testigos simultáneos de los hechos, lo que marcó un hito en la forma de consumir noticias.
El 11-S también planteó dilemas éticos sobre la difusión de imágenes explícitas. Muchos medios optaron por no mostrar escenas perturbadoras, como personas cayendo de las torres, para no convertir la tragedia en un espectáculo.
Este evento no solo fue una noticia mundial por su magnitud, sino que también cambió el periodismo al destacar el poder de la información en directo y anticipar el impacto de internet en la velocidad de las noticias.




