El sospechoso del ataque racista en Trappes, Francia, declaró que su objetivo era vengar a los comerciantes saqueados en disturbios recientes. Identificado como Kevin T., de 39 años, eligió a sus víctimas por su color de piel, según fuentes cercanas a la investigación. En su domicilio se encontró un ejemplar de 'Mein Kampf', lo que refuerza la hipótesis de un ataque motivado por racismo.

La Fiscalía Nacional Antiterrorista ha abierto una investigación por asesinato e intento de asesinato con agravantes de racismo. El ataque dejó un saldo de un muerto y cinco heridos, entre ellos una niña de 12 años en estado crítico. Kevin T. fue detenido tras un recorrido armado de 20 minutos y su arresto ha sido extendido.

Durante el registro de su vivienda, se hallaron dispositivos explosivos y en su vehículo se encontraron gas lacrimógeno y posibles drogas. Las autoridades investigan posibles vínculos con grupos de ultraderecha, aunque se cree que actuó solo. Tres familiares del sospechoso han sido arrestados en relación con el caso.