El Servicio Nacional de Salud (SNS) ha comunicado que los índices de mortalidad materna, neonatal e infantil en los hospitales de la Red Pública están bajo control, mostrando una tendencia a la baja. Julio Landrón, director ejecutivo del SNS, atribuye esta mejora a la aplicación de protocolos de manejo y guías nacionales e internacionales que garantizan una atención segura y oportuna a madres, recién nacidos y niños.

Las medidas implementadas en los hospitales incluyen acciones para prevenir y manejar las principales causas de muerte en estos grupos. Entre las estrategias se destacan el cumplimiento de protocolos clínicos, medidas de higiene y control de infecciones, así como el fortalecimiento de la atención materno-infantil.

Landrón resaltó que los hospitales de tercer nivel cuentan con laboratorios de microbiología, lo que permite realizar cultivos y obtener resultados rápidamente para intervenir en caso de infecciones. Esta capacidad diagnóstica fortalece la vigilancia microbiológica y facilita la toma de decisiones clínicas, especialmente en embarazadas, recién nacidos y niños que requieren atención especializada.

El SNS mantiene una vigilancia constante de los indicadores de mortalidad para identificar mejoras, reducir riesgos y prevenir muertes evitables. En el área materna, las acciones incluyen atención durante el embarazo, parto y puerperio, así como el manejo de complicaciones. En la atención neonatal e infantil, se aplican protocolos para responder a condiciones que requieran intervención inmediata.