El cielo de República Dominicana ha adquirido un tono grisáceo debido a la presencia del polvo del Sahara. Este fenómeno ocurre cuando las partículas del desierto africano son transportadas al Caribe por los vientos alisios. Según el analista meteorológico Jean Suriel, estas partículas pueden recorrer hasta 10,000 kilómetros antes de llegar a la región.
La presencia del polvo sahariano no solo afecta el color del cielo, sino también las condiciones atmosféricas. Caridad Hernández, del Instituto Dominicano de Meteorología, explicó que el aire seco y estable que acompaña al polvo puede reducir las precipitaciones. Aunque pueden ocurrir lluvias, suelen ser menos significativas durante estos episodios.
El polvo también puede impactar la salud, especialmente en personas con problemas respiratorios. Se recomienda a la población tomar precauciones como ingerir agua frecuentemente y evitar la exposición al sol sin protección. Este fenómeno es común en septiembre, aunque tiende a disminuir hacia finales del mes.




