Tener una tarjeta de crédito no garantiza que se comprenda su funcionamiento. Acciones como pagar el mínimo, retirar efectivo o usar un sobregiro tienen condiciones y costos que a menudo pasan desapercibidos.
ProUsuario ha identificado seis aspectos clave para orientar a los consumidores hacia un uso más consciente de este instrumento financiero. Pagar el monto mínimo, por ejemplo, mantiene al usuario al día, pero la deuda sigue generando intereses hasta ser saldada.
El sobregiro permite consumos por encima del límite de crédito, pero implica un costo adicional. Asimismo, retirar efectivo con la tarjeta conlleva una comisión.
ProUsuario enfatiza la importancia de leer el contrato de la tarjeta, donde se detallan condiciones y obligaciones. También se recomienda establecer un tope personal de gastos para evitar el sobreendeudamiento.
Finalmente, la fecha de corte de la tarjeta puede ser modificada a conveniencia del usuario, permitiendo una mejor organización de los pagos según los ingresos. Conocer estos aspectos ayuda a entender que la tarjeta es un compromiso financiero, no un ingreso adicional.




