Germán Despradel, con más de 50 años en la industria del arroz, advierte sobre los desafíos que enfrenta la producción nacional ante la entrada de arroz estadounidense sin aranceles. Despradel, al frente de la procesadora Arroz Yuna en Sánchez Ramírez, destaca la preferencia del consumidor dominicano por el arroz graneado, una característica que el arroz importado no siempre ofrece.

El productor señala que la competencia económica con el arroz importado, que recibe subsidios en su país de origen, es el principal reto para los arroceros locales. Además, menciona que el arroz estadounidense puede tener un impacto negativo en la producción local, como ha sucedido en otros países de la región.

Despradel también cuestiona las características nutricionales del arroz importado y sugiere que el mercado dominicano tiene preferencias particulares que deben ser consideradas. Para adaptarse a estas preferencias, ha recurrido a mezclar arroz importado con arroz dominicano, logrando así una combinación más adecuada para el consumidor local.