Los vecinos y comerciantes de Los Aguacates, en el distrito municipal de La Cuaba, han alcanzado los 100 días de movilizaciones en rechazo a la instalación de un relleno sanitario. Denuncian que el proyecto amenaza las fuentes de agua, la actividad agrícola, el medioambiente y la economía local.

Los residentes han establecido un campamento permanente para exigir la cancelación del proyecto, atribuido a la empresa Oak House con participación del Ministerio de Medio Ambiente. La oposición incluye a juntas de vecinos, iglesias, empresarios y organizaciones ambientales.

Según un comunicado de la junta de vecinos, unas 6,000 personas podrían verse directamente afectadas por el proyecto, debido a su dependencia de las aguas de arroyos en los terrenos seleccionados. Los comunitarios advierten que el impacto podría extenderse a zonas aledañas donde residen aproximadamente 40,000 personas.

Los manifestantes destacan la condición hidrográfica de la zona, que registra entre 120 y 140 días de lluvia al año, lo que aumenta el riesgo de contaminación de las fuentes de agua. También expresan preocupación por las emisiones, malos olores y el tránsito de vehículos pesados que generaría el proyecto.

Las protestas se han intensificado con cacerolazos y movilizaciones pacíficas. El dirigente comunitario Correa anunció una marcha desde el kilómetro 22 hasta Los Alcarrizos para ampliar el reclamo y llamar la atención de las autoridades nacionales. Los comunitarios advierten que, si no reciben una respuesta, aumentarán la presión con nuevas manifestaciones.