Yosnely Álvarez, una niña de trece años, vivió una vida marcada por el abuso sexual y el abandono familiar. A pesar de haber sido ingresada en un hogar de protección, su historia terminó trágicamente cuando fue asesinada por Edwin Reynaldo Rodríguez, quien la apuñaló y arrojó su cuerpo al río Yaque del Norte.

La vida de Yosnely estuvo llena de sufrimiento desde temprana edad. Fue víctima de abuso por parte de su padrastro, quien fue denunciado y posteriormente condenado a cinco años de prisión. Sin embargo, el sistema de protección no logró salvarla de un final violento.

El hallazgo de su cuerpo desató una serie de conjeturas sobre las circunstancias de su muerte. A pesar de las declaraciones del asesino, la imagen de Yosnely ha sido distorsionada por quienes intentan borrar su historia de abandono y abusos. La tragedia de Yosnely refleja las fallas del sistema y el desamparo que enfrentó durante su corta vida.