Miembros del Partido Republicano han intensificado la presión sobre el congresista Max Miller para que renuncie a su cargo tras las acusaciones de violencia doméstica por parte de su exesposa. Bernie Moreno, senador republicano y padre de la exesposa de Miller, expresó su preocupación por la seguridad de su hija y cuestionó la idoneidad de Miller para el cargo.
A pesar de que Miller ha manifestado su intención de continuar en el cargo y buscar la reelección, la presión dentro del partido para que dimita sigue creciendo. El presidente Donald Trump expresó sus dudas sobre la candidatura de Miller en una llamada telefónica.
Varios senadores republicanos, incluidos Shelley Moore Capito y Lisa Murkowski, han pedido a Miller que renuncie, destacando la gravedad de las acusaciones. Miller ha solicitado una investigación ética para abordar las denuncias y limpiar su nombre.




