La pandemia del COVID-19 provocó un descenso significativo en la participación electoral en República Dominicana durante las elecciones de 2020. Este quiebre abrupto rompió una tendencia de alta concurrencia a las urnas que se había mantenido estable desde 1978, con un promedio de participación del 72%.

En las elecciones presidenciales de 2020, la participación cayó a 55.29%, con un abstencionismo superior al 44%. Un estudio del IIDH/CAPEL indica que la pandemia fue un catalizador de este descenso, en un contexto de desconfianza institucional y cambios políticos.

El fenómeno fue aún más pronunciado en las elecciones municipales de marzo de 2020, donde la abstención alcanzó el 50.9%. Aunque inicialmente se atribuyó al temor sanitario, las elecciones de 2024 mostraron que el abstencionismo se consolidó, alcanzando un 45.6% sin restricciones sanitarias.

El informe concluye que 2020 marcó un punto de inflexión en la historia electoral dominicana, estableciendo un nuevo nivel de abstencionismo que refleja un distanciamiento electoral más estructural.