El Departamento de Estado de Estados Unidos ha seleccionado a República Dominicana como el primer país para implementar un plan piloto que requiere una fianza a ciertos solicitantes de visa de inmigrante considerados como carga pública. Las fianzas, que oscilarán entre 100,000 y 250,000 dólares, serán determinadas individualmente por el oficial consular tras evaluar cada caso.

El programa busca garantizar que los inmigrantes cuenten con respaldo financiero suficiente y no representen un gasto para los recursos públicos de Estados Unidos. Si el residente no recibe beneficios públicos durante cinco años, la fianza será reembolsada al solicitar la residencia permanente.

La implementación del plan piloto permitirá ajustar aspectos técnicos antes de extenderlo a otros países. La medida ya ha sido adoptada oficialmente por el Gobierno estadounidense, con la intención de ampliar su aplicación progresivamente.