El descubrimiento y futura explotación de tierras raras en República Dominicana se perfilan como una apuesta clave para la economía y la geopolítica del país. Con reservas confirmadas que superan los 150 millones de toneladas, la nación se posiciona en el escenario global de alta tecnología y transición energética.
Las tierras raras, esenciales para la fabricación de componentes tecnológicos avanzados, han sido identificadas principalmente en los yacimientos de bauxita de la provincia de Pedernales. Elementos como el itrio, neodimio, lantano y gadolinio destacan por su importancia en la industria de imanes permanentes y sistemas de energía limpia.
En el mercado internacional, el valor de estos metales varía según su procesamiento y demanda, con precios que oscilan entre 50 y 750 dólares por kilogramo. La magnitud de los yacimientos locales otorga al subsuelo dominicano un potencial multimillonario, no solo en la venta directa, sino también en la integración a cadenas de suministro globales.
El Estado dominicano ha mostrado interés en desarrollar estos recursos, firmando un marco de cooperación con Estados Unidos. Este acuerdo busca asegurar las cadenas de suministro de minerales críticos, atraer inversión extranjera y fomentar estándares de minería responsable, garantizando un desarrollo sostenible del sector.




