Hace 47 años, República Dominicana enfrentó uno de los fenómenos atmosféricos más devastadores de su historia. El huracán David, de categoría 5, tocó tierra el 31 de agosto de 1979, dejando miles de muertos y cientos de miles de personas sin hogar.
El impacto del huracán se recuerda no solo por las cifras, sino por las vivencias de quienes lo vivieron. El periodista Adalberto de la Rosa rememora el estruendo del viento y la preocupación de los adultos por proteger a los jóvenes.
Milcíades Ortiz, chofer del periódico, relata cómo su familia en Palenque enfrentó la furia del huracán sin refugio adecuado. Utilizó sacos de arroz y un vehículo para proteger a sus hermanos menores.
La periodista Elina María Cruz recuerda las dificultades posteriores, como la falta de electricidad y la necesidad de conservar alimentos. La ayuda desde el extranjero fue un alivio para muchas familias.
Cuarenta y siete años después, el huracán David sigue siendo una referencia de los desastres naturales en el país, recordado por el impacto emocional y físico que dejó en la población.




