Reducir o eliminar el consumo de alcohol, mantener un peso saludable, realizar actividad física regularmente, evitar el tabaco y priorizar una alimentación rica en frutas, vegetales y fibra son factores modificables que pueden contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
La doctora Verónica Alume, médica radioncóloga y máster en Nutrición de Precisión, explica que aunque no es posible prevenir todos los casos de cáncer de mama, adoptar hábitos saludables puede ayudar a reducir el riesgo.
Además, la lactancia materna prolongada se asocia con un efecto protector. Algunos tratamientos de reemplazo hormonal pueden incrementar el riesgo, por lo que deben evaluarse individualmente con el médico.
Mejorar hábitos como mantener un peso saludable y una vida físicamente activa, así como evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol, son parte de las recomendaciones para reducir los factores de riesgo modificables.




