Rafael Devers ha experimentado un notable renacer en su desempeño desde el 15 de junio, convirtiéndose en una figura clave para los San Francisco Giants. Antes de esa fecha, su rendimiento estaba por debajo de las expectativas con una línea ofensiva de .235/.293/.413, pero desde entonces ha mejorado significativamente a .260/.361/.579, con 20 jonrones y 43 carreras impulsadas en 61 juegos.

Devers está a punto de alcanzar una marca importante al acercarse a los 30 cuadrangulares en una temporada, algo que no se lograba en el equipo desde 2005. Su transformación es aún más destacada dado el contexto de incertidumbre en el equipo, que consideró ofertas por él antes de que se convirtiera en uno de los jugadores más destacados del año.

Además de su evolución ofensiva, Devers ha mejorado defensivamente al cambiar de posición, pasando de ser un antesalista con un rendimiento defensivo negativo en Boston a un inicialista con un desempeño positivo en los Giants. Este cambio ha consolidado su importancia en el equipo californiano.