El segundo mandato de Luis Abinader enfrenta dificultades debido a la crisis internacional y el descontento social local. A esto se suma una serie de promesas gubernamentales que no han avanzado como se esperaba. En 2025, varias obras e iniciativas del Poder Ejecutivo quedaron sin avances concretos, reprogramadas o en espera de ejecución.
Durante su discurso de rendición de cuentas de 2025, Abinader mencionó el aeropuerto doméstico de San Juan de la Maguana, que se esperaba inaugurar a finales de ese año. Sin embargo, en junio de 2026, el director del Departamento Aeroportuario informó que la terminal aún estaba en construcción.
Proyectos de agua y saneamiento, como los alcantarillados de Mao, Tenares y Licey al Medio, también enfrentan retrasos. Aunque se reportan avances, estos proyectos fueron prometidos para el año anterior.
El Sistema Nacional de Alertas, anunciado en mayo del año pasado, aún no está operativo. A pesar de una prueba técnica en septiembre de 2025, no hay una fecha clara para su implementación.
La llegada de cruceros a Barahona, prometida para 2026, tampoco se ha concretado. El director de la Autoridad Portuaria Dominicana indicó que el primer crucero arribará en 2027.
En Los Alcarrizos, aunque se han inaugurado un teleférico y se ha extendido el Metro, la circunvalación iniciada en 2021 sigue sin concluirse. El monorriel de Santiago, iniciado en 2022, también ha visto su fecha de finalización pospuesta varias veces.
A pesar de los desafíos, algunos proyectos se han completado, aunque fuera de plazo, como las sedes de la UASD en el interior y la planta de ensamblaje de vehículos de las Fuerzas Armadas en San Cristóbal.




