Familias desplazadas por la violencia de las bandas armadas en Haití se manifestaron en Puerto Príncipe para exigir ayuda económica y garantías de seguridad. Los manifestantes, ubicados en campamentos temporales, levantaron barricadas y quemaron neumáticos, provocando interrupciones en el tráfico. Exigen al Estado haitiano y a la OIM los 100,000 gourdes prometidos para reacondicionar sus viviendas y regresar a sus barrios de origen.

Philippe Macénat, uno de los desplazados, expresó su desesperación por las condiciones de vida en los campamentos y la necesidad de regresar a su hogar. Los manifestantes también demandan garantías de seguridad, ya que la violencia armada sigue presente en sus barrios. La policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, pero estos mantienen su protesta hasta obtener soluciones del gobierno.

Esta movilización refleja el creciente descontento entre los desplazados por la violencia de las bandas, situación que también amenaza la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas en diciembre. La Fuerza de Supresión de Pandillas, creada por la ONU, continúa combatiendo a las bandas armadas en el país.