El ministro de Hacienda, Magín Díaz, anunció que la modificación del Presupuesto General del Estado no incrementará el déficit fiscal ni el endeudamiento, sino que redistribuirá partidas para adaptarse a los cambios económicos del año. La reformulación responde a variaciones en factores como el precio del petróleo y los fertilizantes, manteniendo el déficit en el mismo nivel aprobado inicialmente.
El gobierno ha ajustado algunas partidas de gasto para reforzar los subsidios a combustibles y electricidad, así como la inversión pública. Parte de los recursos provienen de la reducción de otras partidas y de ingresos adicionales generados por el plan fiscal anticrisis.
El presidente Luis Abinader presentó al Senado el proyecto de ley para modificar el presupuesto, buscando actualizar ingresos, aumentar gastos y autorizar nuevas operaciones de crédito para proyectos estratégicos. La propuesta incluye obras en agua potable, transporte, energía y más, con un enfoque en el crecimiento económico.
La modificación presupuestaria también incrementa las asignaciones para el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de la Vivienda, con el objetivo de acelerar la ejecución de obras de infraestructura.




