El peso dominicano ha mostrado un notable desempeño en 2026, destacándose entre las monedas de América Latina y otros mercados emergentes. Un informe de J.P. Morgan atribuye este fortalecimiento al aumento de las exportaciones de oro, el dinamismo del turismo y las remesas, así como a los flujos de inversión extranjera. La entidad financiera recomienda aumentar la exposición a activos en pesos dominicanos, proyectando un tipo de cambio objetivo de RD$57.00 por dólar.

El déficit de cuenta corriente se ha reducido a 0.7% del PIB, su nivel más bajo desde 2017-2018, gracias a las exportaciones y el turismo. Las exportaciones de oro crecieron un 23.5% en valor, mientras que la actividad turística ha aumentado un 10% interanual. A pesar de las importaciones de petróleo, el crecimiento de otras fuentes de divisas ha compensado el impacto en la balanza externa.

Las remesas han mostrado resistencia frente a la política migratoria de EE. UU., contribuyendo a la disponibilidad de dólares en la economía. J.P. Morgan destaca que el Banco Central ha permitido una mayor flotación del peso, sin intervenir directamente en el mercado spot este año. La apreciación del peso está siendo impulsada por fundamentos económicos sólidos, según el informe.

El informe también aborda el impacto de la apreciación del peso en las exportaciones y la competitividad, concluyendo que, por ahora, no representa un problema significativo. La fortaleza del peso podría ser beneficiosa para el Banco Central al reducir las presiones inflacionarias sobre los bienes importados.