El Gobierno de Perú, liderado por la presidenta Keiko Fujimori, ha anunciado la ruptura de las relaciones diplomáticas con Irán. La decisión se fundamenta en el compromiso del país andino con la paz y el respeto al derecho internacional, acusando a Irán de incitar a la violencia en Medio Oriente.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú ha expresado su rechazo a la obstrucción de Irán a la labor del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), negando el acceso a inspectores a instalaciones nucleares. Además, mostró preocupación por las restricciones impuestas por el régimen iraní y la disrupción del comercio en el estrecho de Ormuz desde marzo de 2026.

La Cancillería peruana ha comunicado que la ruptura no afecta las relaciones consulares, necesarias para proteger a los nacionales de ambos países. Esta decisión ha sido informada a la Embajada de Irán en Ecuador, que también representa a Perú.