La organización Hermanos al Rescate, fundada para auxiliar a quienes huían de Cuba por mar, se convirtió en un símbolo de la confrontación entre Cuba y Estados Unidos. El 24 de febrero de 1996, dos de sus avionetas fueron derribadas por cazas cubanos en aguas internacionales, resultando en la muerte de cuatro personas.
Casi treinta años después, la Fiscalía de Florida ha emitido una orden de arresto contra el expresidente cubano Raúl Castro por su presunta participación en la autorización del ataque. Esta decisión se basa en una grabación de 2006 en la que Castro supuestamente admite haber dado instrucciones para derribar las aeronaves.
La reacción internacional ha sido inmediata, con Rusia rechazando la orden de arresto y calificando las acusaciones como infundadas. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también ha desestimado la medida, considerándola una maniobra política sin fundamento jurídico.
El caso de Hermanos al Rescate vuelve a los tribunales, recordando la compleja historia de una organización que combinó misiones humanitarias con protestas políticas contra el gobierno de Fidel Castro. La investigación judicial sostiene que agentes cubanos se infiltraron en la organización para espiar sus actividades, en el marco de la Operación Escorpión.




