La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, junto al congresista Ritchie Torres, anunciaron una inversión estatal de casi 10 millones de dólares para un nuevo laboratorio de cateterismo cardíaco en el Hospital Lincoln. Esta iniciativa busca cerrar la brecha de acceso a atención cardíaca especializada en el sur del Bronx, una zona históricamente desatendida en este ámbito. El Hospital Lincoln, que cuenta con la sala de emergencias más concurrida de la ciudad, no tenía hasta ahora la capacidad para realizar intervenciones coronarias percutáneas, lo que obligaba a trasladar a los pacientes a otros centros, aumentando el riesgo de complicaciones.