La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el oficialismo, aprobó en primera legislatura una reforma constitucional que excluye de participar en elecciones a quienes sean considerados "traidores a la patria". Esta enmienda, que también extiende el mandato presidencial a siete años, fue aprobada por unanimidad en una sesión especial en León.

La reforma establece que no podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni ejercer cargos públicos aquellos que hayan sido calificados como traidores, un término aplicado a más de 450 opositores, incluidos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli. Además, se excluye a quienes hayan participado en intentos de golpe de Estado o promovido injerencia extranjera.

El presidente Daniel Ortega, quien ha gobernado Nicaragua desde 2007, impulsa esta reforma que debe ser aprobada en dos legislaturas para entrar en vigor. La reforma también establece que el periodo para cargos de elección popular será de siete años, afectando a diversos altos funcionarios del país.