El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Monseñor Carlos Morel Diplan, expresó su consternación por los recientes hechos violentos en Los Praditos y Boca Chica, así como el asesinato de la esposa de Julián Oro Duro. Exigió a las autoridades abordar las verdaderas causas de la violencia en lugar de recurrir a tácticas represivas. Morel Diplan criticó que las autoridades se limiten a intercambios de disparos y arrestos masivos, señalando que estas medidas no resuelven el problema de raíz.

El líder religioso destacó que la falta de formación hogareña y el debilitamiento de las instituciones contribuyen al desorden social. Indicó que los jóvenes, al sentirse marginados, abandonan la educación y caen en la delincuencia. Morel Diplan instó al Estado a implementar políticas de acompañamiento para ofrecer oportunidades a la juventud vulnerable y garantizar la paz en los barrios dominicanos.