Una investigación de la BBC revela que al menos 3,586 extranjeros de más de 40 países han muerto combatiendo por Rusia desde el inicio de la invasión a Ucrania. Entre ellos se encuentran prisioneros reclutados en cárceles rusas, migrantes que afirman haber sido engañados, voluntarios atraídos por altos salarios y tropas norcoreanas enviadas bajo un acuerdo entre Moscú y Pyongyang.
El Servicio Ruso de la BBC y Mediazona han verificado estas bajas utilizando fuentes abiertas como anuncios oficiales y redes sociales. Un caso destacado es el de Edson Kamwesigye, un ugandés que creyó ir a Rusia para trabajar como guardia de seguridad, pero terminó en el frente de batalla en Ucrania.
La OTAN estima que alrededor de 24,000 mercenarios extranjeros de 44 países combaten en las filas rusas, principalmente de estados africanos. A pesar de la participación extranjera, estos combatientes representan menos del 2% de las bajas totales rusas confirmadas por la BBC.
Por otro lado, Ucrania también recluta personal extranjero a través de la Legión Internacional, creada por el presidente Volodymyr Zelensky. Se estima que más de 8,000 voluntarios extranjeros se han alistado en las fuerzas terrestres ucranianas, provenientes de 72 países.




