El Observatorio de Participación Política y Paridad, impulsado por el Centro de Investigación para la Acción Femenina (Cipaf), ha revelado preocupantes cifras sobre la participación de las mujeres en la política dominicana. A pesar de representar casi la mitad del funcionariado del Gobierno Central, las mujeres solo encabezan dos de los 23 ministerios, lo que representa un 8,7%.
La desigualdad es aún más evidente en los ministerios que manejan importantes recursos públicos, donde ninguna mujer ocupa cargos de liderazgo. En el ámbito municipal, las mujeres ocupan solo el 10,1% de las alcaldías, aunque dominan las vicealcaldías con un 89,9%.
En el Congreso Nacional, las mujeres tienen una representación del 12,5% en el Senado y del 36,8% en la Cámara de Diputados. Sin embargo, no han presidido el Senado en los últimos 11 años. En el sistema de justicia, las mujeres son mayoría en la judicatura ordinaria y los juzgados de paz, pero no presiden los principales tribunales del país.
El informe también destaca una disminución en el número de mujeres electas y una significativa brecha en el financiamiento de campañas políticas. Solo el 31,2% del gasto declarado ante la Junta Central Electoral corresponde a mujeres, y las candidatas enfrentan deudas de campaña significativamente mayores que sus contrapartes masculinas.
En los partidos políticos, las mujeres representan la mitad de la militancia, pero solo ocupan el 12,2% de las presidencias partidarias. Estos datos reflejan que la menor presencia de mujeres en puestos de decisión no se debe a una falta de preparación, sino a los mecanismos de acceso a estos espacios.




