Simpatizantes del presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, se manifestaron en varias ciudades del país para mostrar su apoyo a tres semanas de unas elecciones ajustadas. El Partido de los Trabajadores convocó una jornada de movilización nacional con actos, marchas y debates en 26 de los 27 estados brasileños. Lula busca fortalecer su apoyo en un momento en que las encuestas muestran una competencia cerrada con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El último sondeo de Datafolha coloca a Lula con un 39% de las intenciones de voto, cuatro puntos por encima de Bolsonaro hijo, aunque ambos están empatados técnicamente para una posible segunda vuelta. En Río de Janeiro, cientos de militantes se manifestaron en la playa de Copacabana, destacando la defensa de la soberanía nacional como una de las banderas de Lula. Las tensiones diplomáticas con Estados Unidos y Argentina también marcan el contexto de la campaña.
A pesar de las movilizaciones, la campaña está marcada por el escándalo del Banco Master, un fraude financiero que ha derivado en una crisis político-judicial. La Corte Suprema ha revelado vínculos sospechosos entre el banquero Daniel Vorcaro y altas autoridades de Brasilia, incluyendo a Flávio Bolsonaro, investigado por corrupción y blanqueo de capitales.




