El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lamentó la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos en medio de una investigación judicial. Lula afirmó que "quien no debe, no teme", sugiriendo que Bolsonaro debería haber permanecido en Brasil para enfrentar las acusaciones.

La salida de Bolsonaro se produjo a pesar de una orden del Supremo Tribunal Federal que le exigía entregar sus pasaportes debido a una investigación por presunto lavado de dinero. Las autoridades brasileñas cancelaron la vigencia de sus documentos de viaje tras el incumplimiento.

Por otro lado, la Administración del presidente Donald Trump anunció que expedirá visados a Bolsonaro y su familia, permitiéndoles ingresar a Estados Unidos. Sin embargo, no se ha concedido asilo político, limitándose la medida a la expedición de documentos migratorios.