La puzolana, una roca de origen volcánico, está ganando atención por su potencial para contribuir a una economía baja en emisiones. Este material no solo es útil en la construcción, sino que también puede beneficiar a la agricultura y al ahorro de divisas.

La industria cementera, responsable de un alto porcentaje de emisiones de CO₂, podría reducir su huella de carbono sustituyendo parcialmente el clínker por puzolana. Estudios indican que esta sustitución es viable y mejora la durabilidad del hormigón.

En la República Dominicana, el uso de puzolana podría disminuir las emisiones, reducir importaciones y aumentar el valor agregado de los recursos geológicos locales. Además, en la agricultura, la puzolana actúa como acondicionador del suelo, mejorando la retención de humedad y la aireación de las raíces.

Este recurso natural puede desempeñar un papel crucial en la nueva arquitectura de financiamiento climático del país, apoyando proyectos sostenibles y medibles. La puzolana representa una oportunidad para conectar la geología, la industria, la agricultura y la acción climática en el desarrollo sostenible de la nación.