El jefe de la Oficina Integrada de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, instó a romper el ciclo de impunidad en el país y sancionar a quienes financian a las pandillas. Durante una sesión del Consejo de Seguridad, convocada tras un ataque en Kenscoff, se destacó la necesidad de apoyo internacional para fortalecer la seguridad en Haití.

El ataque en Kenscoff, al sureste de Puerto Príncipe, dejó al menos 47 muertos y numerosos heridos. Ruiz Massieu subrayó que la violencia de las pandillas ha causado más de 1.400 muertes entre abril y junio de 2026, y que es crucial traducir los compromisos internacionales en acciones concretas.

Estados Unidos pidió renovar el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas para Haití, que vence en septiembre, y urgió a la comunidad internacional a proporcionar recursos. La representante estadounidense, Jennifer Locetta, enfatizó que las pandillas no deben amenazar la democracia haitiana ni impedir las próximas elecciones.

El representante ruso, Vasili Nebenzia, señaló la importancia de abordar el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia Haití, que fortalece a las pandillas. Mientras tanto, las autoridades haitianas trabajan en aumentar las capacidades de su policía y fuerzas militares para restaurar la seguridad.