El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, condenó el ataque perpetrado por pandillas en un campamento de desplazados en Kenscoff, Haití. El ataque, ocurrido el domingo en una iglesia que servía como refugio, dejó al menos 40 muertos y varias personas desaparecidas.
Ramdin expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y su solidaridad con las comunidades afectadas. Además, instó a la comunidad internacional a acelerar los esfuerzos de seguridad en Haití y cumplir con los compromisos de apoyo a la Fuerza Antipandillas.
El ataque en Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe, ha dejado un impacto devastador en las comunidades, según Ramdin. Las autoridades locales continúan las labores de búsqueda de las víctimas y han enviado refuerzos para restablecer la seguridad en la zona.




