Las grandes potencias han basado históricamente su influencia en territorio, población, recursos naturales y capacidad militar. Sin embargo, en el siglo XXI, la inteligencia artificial ha emergido como un nuevo pilar que transforma la dinámica del poder global. Este avance tecnológico está redefiniendo la seguridad, economía y política internacional.
Estados Unidos y China lideran la carrera tecnológica, con empresas como Microsoft, OpenAI y Baidu impulsando el desarrollo de la IA. Europa, Taiwán, Corea del Sur y Japón también juegan roles estratégicos en esta competencia, aunque enfrentan desafíos en regulación e inversión.
América Latina, con recursos estratégicos como litio y cobre, enfrenta oportunidades y vulnerabilidades en este contexto. La República Dominicana podría aprovechar su ubicación y estabilidad para atraer inversiones tecnológicas y convertirse en un nodo estratégico de nearshoring con Estados Unidos.
La inteligencia artificial representa una revolución comparable a la máquina de vapor o la energía nuclear, redefiniendo alianzas y dependencias estatales. El mundo se enfrenta a una nueva realidad geopolítica impulsada por la tecnología.




