La miocardiopatía hipertrófica (MCH) es una afección genética que afecta a aproximadamente 1 de cada 500 personas, causando un engrosamiento anormal del músculo cardíaco. Aunque el tratamiento inicial suele ser con medicamentos, la cirugía se considera cuando los síntomas persisten, según el Dr. Joseph Dearani de Mayo Clinic.

El procedimiento quirúrgico más común es la miectomía septal, que elimina el músculo engrosado que bloquea el flujo sanguíneo. Este procedimiento, realizado en centros especializados, tiene un bajo riesgo de complicaciones graves y puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.

Además de la cirugía, otra opción para los pacientes que no pueden someterse a una operación es la ablación septal con alcohol. Este tratamiento reduce el músculo engrosado mediante la inyección de alcohol, mejorando el flujo sanguíneo. La recuperación de la cirugía suele durar de seis a ocho semanas, y muchos pacientes pueden retomar sus actividades habituales tras este periodo.