Un juez federal de Estados Unidos ha decidido aplazar hasta el 14 de junio de 2027 el juicio contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos enfrentan cargos de conspiración para cometer torturas contra personas detenidas en Venezuela, además de acusaciones previas de narcotráfico y tráfico de armas.
Durante la audiencia en Nueva York, Maduro y Flores se declararon no culpables de las nuevas imputaciones. La Fiscalía estadounidense sostiene que participaron en una conspiración para torturar a detenidos, incluidos ciudadanos estadounidenses, mediante métodos como simulacros de ahogamiento y agresiones sexuales.
La acusación también incluye a Flores en cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo, anteriormente dirigidos solo contra Maduro. Ambos permanecen detenidos en Nueva York desde enero de 2026, tras ser capturados en Caracas y trasladados a Estados Unidos.
Los abogados de los acusados han argumentado inmunidad soberana para desestimar los cargos, pero la Fiscalía ha rechazado esta posición. El proceso judicial se desarrolla mientras Venezuela vive una nueva etapa política tras la salida de Maduro del poder.




